Saludo por el Día de San Patricio

 Iglesia de San Patricio en Waterford,  donde Edmundo Rice participaba de la Misa

Envío mis mejores deseos por el día de San Patricio a los pueblos de Sudamérica que acogieron en sus vidas a todos los Hermanos, desde 1947.   Desde la apertura del primer colegio en Buenos Aires en 1948, nuestro viaje juntos, por toda Sudamérica, ha sido de solidaridad, espíritu de equipo y creencia en un futuro mejor para todos.

El Día de San Patricio es un momento en el que nos reunimos para celebrar no sólo nuestra rica herencia irlandesa, sino también la expresión de nuestra cultura contemporánea y diversa, tal como se manifiesta en todas sus diferentes formas. De este modo, el día de San Patricio nos une como seres humanos en nuestra celebración de la vida, la felicidad y el respeto mutuo.

San Patricio fue un hombre cuya vida encarnó los valores de solidaridad, amistad y preocupación por sus conciudadanos.  Su propia historia de emigración, sufrimiento, soledad y maltrato refleja un tema que se repite con tanta frecuencia en nuestro mundo actual. 

A lo largo de los años, ha habido muchas formas de migración irlandesa, involuntaria y voluntaria, algunas impulsadas por la desesperación, otras por la esperanza de un futuro mejor y otras por la curiosidad y el deseo de explorar nuevos horizontes.

Muchos Hermanos adoptaron la ciudadanía del país en el que trabajaban, forjando vínculos más profundos con padres y alumnos en su empeño por desarrollar todo el potencial de una nación en crecimiento, basada en la compasión y el respeto a todos.

 

En este día sagrado, no olvidemos que San Patricio fue, ante todo, un hombre de fe. Una fe en un Cristo cósmico que le amaba desde el principio de los tiempos y estaba con él en cada momento de su vida.  En una de sus oraciones, escribe:

“Me levanto hoy, con la fuerza de Dios para pilotarme… Cristo conmigo, Cristo delante de mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, Cristo debajo de mí, Cristo encima de mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando me siento, Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí, Cristo en la boca de todo hombre que habla de mí, Cristo en el ojo que me ve, Cristo en el oído que me oye….”.

Que todos los que nos unimos para celebrar el Día de San Patricio recordemos a las muchas generaciones de irlandeses que dejaron sus hogares y sus familias para unirse a un mundo más grande.  Que en este día nos reunamos para sacar lo mejor de nosotros mismos mientras cuidamos de los más vulnerables en nuestra casa común.

Bendiciones (Beir Beannacht)  

Michael Lynch – Delegado Provincial – AMLA

Argentina, 17 de marzo del 2023