Recuerdos del Hno. Michael O'Donnell

Hoy 21 de marzo es el segundo aniversario de fallecimiento del Hno Michael.

Durante mi tiempo como Hermano he vivido con el Hermano Miguel tres veces: mi primer año en Edmund Hall; dos años en la comunidad de Power (1961 – 1963) y más recientemente en la comunidad de Canto Grande en Lima durante unos cinco o seis años. Mis recuerdos más íntimos son de estos últimos años en Canto Grande, así como de su presencia en otras partes del Perú.

Hacedor de cruces

Quizás lo más destacable de la estancia del Hermano Michael en la comunidad de Canto Grande y de su presencia en la escuela Fe y Alegría 26, fue su dedicación a la fabricación de cruces. Una de sus áreas favoritas en la escuela era el taller de carpintería, donde podía utilizar las máquinas para cortar y moldear la madera para las cruces. Hacía las cruces con madera sobrante de pupitres y sillas rotas, así como con madera desechada que encontraba en el barrio antes de que la recogieran los camiones de la basura. Es imposible saber cuántas cruces hizo, probablemente cientos. Las colocó en todas las aulas y otras áreas de la escuela, así como regalos a los profesores y estudiantes y también a los estudiantes y profesores que vinieron a Perú desde nuestras escuelas en otros países para tener experiencias en el tercer mundo. Para el Hermano Michael esta actividad fue un apostolado que sirvió para hacer presente la importancia de la Buena Nueva que Jesús vino a traernos y que fue reforzada con su muerte en la cruz. Con frecuencia hemos escuchado de personas en Perú y de visitantes a nuestra comunidad el buen efecto que su apostolado ha tenido en ellos, expresando cuánto atesoran las cruces que han recibido. 

Maestro del Ping pong

Otro de los apostolados constantes del Hermano Mike en la escuela Fe y Alegría era el ping pong. Todos los días, tanto por la mañana como por la tarde, organizaba partidas de ping pong para los alumnos. Como esta actividad no podía realizarse en horario de clase, el Hermano Mike montaba las mesas antes de las clases y durante los recreos. A los alumnos, especialmente a los de primaria, les encantaba jugar. Esto, por supuesto, creaba problemas de cómo acomodar a tantos. Así que los juegos se organizaron siguiendo un protocolo de tres puntos. Los alumnos formaban una fila junto a las mesas esperando su turno. En cada partida, el ganador continuaba y el perdedor quedaba fuera. El siguiente de la fila entraba a retar al ganador anterior. Si el tiempo se agotaba, se cambiaba la regla a un protocolo de un punto. Los alumnos participantes disfrutaron enormemente y volvieron a sus aulas con la mente muy descansada y listos para seguir estudiando en clase.
Fe y Alegría no fue la única escuela en la que el Hermano Mike organizó actividades de ping pong, también lo hizo en otras escuelas, tanto en Perú como en los Estados Unidos donde enseñaba. Y en cada lugar hizo de la escuela un lugar más agradable para estar.

Sembrador de cedros

Uno de los apostolados del Hermano Michael en Perú fue en Moyobamba. Allí formó parte del equipo de formación de postulantes a nuestra Congregación. Además de estar presente en todas las actividades de la comunidad, que incluían la enseñanza del inglés a los postulantes, formó parte del equipo parroquial que realizaba frecuentes visitas a la cárcel. También había aportado una importante contribución al entorno selvático de la ciudad. En la propiedad de la casa de Moyobamba había un enorme cedro que cada año producía miles de semillas que caían al suelo. El hermano Mike se dio cuenta de que éstas podrían cultivarse para sustituir gran parte de la vegetación que anualmente se pierde en el Amazonas a causa de la agricultura y la explotación maderera. En pequeñas bolsas de plástico llenas de tierra fértil sembró cientos de estas semillas, que luego entregó a amigos responsables para que las plantaran en diversas zonas de Moyobamba y alrededores. Este proyecto tuvo mucho éxito y ahora hay muchos cedros grandes en la selva de Moyobamba que absorben dióxido de carbono del aire y aumentan el contenido de oxígeno del medio ambiente.

Querido profesor

Durante los muchos años que el hermano Michael estuvo en Perú, pocos de ellos los pasó como profesor de aula. Entre nuestra escuela en Arequipa (Colegio Nuestra Señora del Pilar) y otra en Chimbote (Colegio Mundo Mejor), enseñó un total de 5 a 6 años. Sin embargo, su tiempo en estos dos colegios fue muy bien aprovechado. En Pilar fue director durante dos años.

El Hermano Mike tenía un gran amor por la gente y un don para demostrarlo de muchas maneras diferentes. Era fácil estar con él y le encantaba estar con los demás, especialmente con los jóvenes, tanto en Primaria como en Secundaria. Sus años de enseñanza fueron con chicos y chicas de secundaria. Aunque no pasó muchos años en ninguno de los dos colegios mencionados, su impacto con los alumnos se manifestó de varias maneras. Una de ellas es que en ambos colegios una promoción eligió el nombre: PROMOCIÓN HERMANO MICHAEL O’DONNELL. Actualmente, hay una tercera “promoción” en el colegio Fe y Alegría de Lima que lleva su nombre. Una sugerencia que se ha hecho recientemente es que la nueva clase de primer grado lleve su nombre para representarlos durante los próximos 11 años de su educación primaria y secundaria.