Perfil

Hermano Alberto Llanos

Durante el año 2022 estoy viviendo en la zona de  Canto Grande en Lima. Junto a otros tres hermanos y  un postulante conformamos la comunidad.

Mi labor este año se centra en la promoción vocacional,  en un acompañamiento inicial a los jóvenes que se sienten atraídos en el estilo de vida de los hermanos. Así como proyectos de visitar las obras de los Hermanos en Perú donde pueda haber jóvenes vocacionables. 

Durante las tardes dicto clases de  inglés a las secciones de  5to grado de primaria del colegio Fe y Alegría 26, experiencia que me hace sentir muy feliz junto a los niños y niñas del colegio.  Al mismo tiempo me encargo de dar la bienvenida a los estudiantes de secundaria cada mañana (al entrar al colegio) de lunes a viernes  y despedirlos a la salida. Hago la misma labor con los niños de primaria en el turno de la tarde. El buen trato y la compasión para cada uno de ellos son indispensables para el inicio del día estudiantil.

Hno. Alberto Llanos dictando clases de inglés.

Los días sábados acompaño a una profesora y a diferentes grupos de alumnos en el proyecto “Parque Ecológico Cerro Verde”. Como Hermano Cristiano mi presencia es clave para animar y hacer sentir acompañado a os jóvenes que voluntariamente entregan su tiempo en la mejora del parque. Dentro del proyecto está la actividad “cero plásticos” que significa  recolectar  el lugar de bolsas plásticas, botellas y otros objetos que al quedar enterrados en el área, dificultan el crecimiento de los árboles  y arbustos.

En la comunidad se comparte la vida diaria, y aunque cada uno tiene su labor y su tiempo es manejado de manera diferente del otro, aprovechamos los momento de estar juntos (oración comunitaria, cenas, almuerzos, recreación) para reforzar nuestros vínculos como hermanos  y practicar el servicio de unos a otros (cocinar para la comunidad, responsabilidad de la casa, compras, etc)  para experimentar la liberación  del egoísmo y la autosuficiencia, actitudes que no dejan crecer el corazón hacia el proyecto que Dios tiene para cada uno de nosotros.

Como lo hizo el beato Edmundo Rice,  los momentos de oración es un ofrecimiento a Dios quien nos da la vida y que junto a su Espíritu, nos convertimos en trabajadores  en el crecimiento de su Reino entre nosotros.